fbpx

Ocurrió en un cementerio

by | Nov 6, 2014

 

En aquel barrio, la MUERTE era el principal medio para ganarse la vida.

Cuando tenía 4 años de edad, me mudé a la Barriada Varsovia en el pueblo de Yabucoa. Al subir la pendiente que te llevaba a ese lugar, lo primero que veías en el tope de una loma era el matadero municipal. Continuabas por la calle, tomabas una curva y al comenzar a bajar una cuesta te lo encontrabas de frente: aquel cementerio que nació en 1912 y aún hoy sigue creciendo.

Gran parte de la actividad económica del barrio giraba alrededor de esos dos lugares: el matadero y el cementerio. Mi padrastro fue carnicero; cuando mi hermano mayor llegó a la adultez, comenzó a ganarse la vida construyendo panteones en el cementerio.  El primer trabajo por el cual recibí dinero, fue pintar las letras con el nombre del difunto en alguna tumba. Como pueden ver, la muerte era muy importante en mi barrio.

Mi casa quedaba en la parte posterior del cementerio, en un vecindario donde habían pocas casas. La vista al salir al balcón era el cementerio. Salía a la calle, cruzaba los 12 pies de un lado a otro, levantaba una pierna, pasaba por encima de un pequeño muro y ya estaba allí, frente a la tumba de mi abuelo. Así de cerca vivía del cementerio.

No tenía muchos amigos; era tímido y disfrutaba mucho estar solo. Así que mis entretenimientos eran diferentes a la de la mayoría de los niños de mi edad. Uno de esos entretenimientos era ir a ver los entierros. Recuerdo aquellas escenas donde las personas comenzaban a gritar, abrazaban el ataúd y forcejeaban porque querían irse con el difunto. Creo que como resultado de estas experiencias una parte de mi quedó insensible a los dramas excesivos.

Y fue en alguno de aquellos entierros donde me encontré con este personaje: Don Goyito Danzot. Don Goyito era un negro de baja estatura, encorvado por el peso de los años. Recuerdo que cuando niño siempre miraba a los adultos hacia arriba. Pero en el caso de Don Goyito nunca tuve que forzar el cuello para mirarlo. Siempre vestía con gabán y corbata, aún cuando fuera de compras al pueblo. Siempre andaba con algún libro o el periódico bajo su brazo. Una de sus más útiles herramientas era su pequeño sombrero. Tocaba su punta para dar los buenos días o lo levantaba levemente cuando quería saludar a una dama. Decían que era tan cortés y caballeroso que saludaba hasta los maniquíes en las vitrinas. Se quitaba el sombrero al entrar a la iglesia o al asistir a algún entierro.

Y esa era la especialidad de Don Goyito: las despedidas de duelo. Si en un entierro se aparecía Don Goyito Danzot a decir unas palabras, ya sabía que el difunto era una persona reconocida en la comunidad: alguna maestra, algún líder cívico, alguna persona que había dejado su huella en mi pueblo. Era increíble como aquel caballero sin atributos físicos sobresalientes dominaba aquellas situaciones difíciles sólo con su palabra. Consolaba y apaciguaba a los vivos, honraba y dignificaba a los muertos sólo con sus palabras.

Don Goyito fue el primer Toastmaster que conocí en mi vida. Toastmaster sin títulos ni certificaciones, Toastmaster en su esencia, en su personalidad. Y muchos años después, descubro que aquel caballero fue el inicio de este camino que hoy recorro. El deseo de aprender a comunicar mejor, de cambiar mi vida y la de los demás a través del uso efectivo de la palabra hablada. Creo que la admiración y el respeto que todo el mundo sentía por Don Goyito es algo que he ansiado desde niño, aún sin saberlo. He descubierto que la primera semilla de lo que soy, de donde estoy, la plantó Don Goyito Danzot.

Quiero terminar con dos preguntas. Repasa tus recuerdos. Revisa tu vida actual y contesta con sinceridad

¿Quién ha sido el “Don Goyito” de tu vida?

¿Para cuántas personas que se crucen en tu camino serás TÚ su “Don Goyito”?

16 Comments

  1. Brenda Liz

    Cristobal.. Excelente escrito.. Sabes?? Eres el Don Goyito para muchas personas aunque no te des cuenta.. Con tus vivencias tanto personal como familiar plasmadas en tu blog, llegas a muchas personas que nos tomamos por decirlo así un tiempo para leerlos y reflexionar en ellos..
    Sigue escribiendo que sin que te des cuenta llegarás a la meta deseada que solo tú sabrás.
    No se necesita conocer a las personas muchos ańos para que su calidad y esencia brille, tus escritos forman parte de esa luz..

    Contestando las dos preguntas que formulas en tu escrito;
    Para mi quien ha sido Don Goyito en mi vida ha sido:

    Yoo !!! misma!!!

    He sido y seré un Don Goyito para las personas que le doy servicios todos los días que con sus muestras de agradecimiento y amor me han hecho sentir por ańos que hay mucha felicidad en dar…

    Adelante siempre!! Cristobal…

    Reply
    • Cristóbal

      Gracias por tus palabras!

      Excelente! Que bueno que puedas sentir el resultado de tus atenciones y cuidados en las “muestras de agradecimiento y amor”que has recibido.

      Pero, de niña alguien tuvo que haberte inspirado, aunque tal vez no recuerdes, o aún no te hayas dado cuenta…. Me escribes cuando descubras a alguna inspiración en tu niñez…

      Reply
  2. Livia Arellano

    Cristobal, sugiero que consideres grabar las oratorias, para que coloques el escrito y el vídeo.
    La narrativa está excelente y la forma como lo dices, le da un toque especial.
    ¡Estas listo! ¡Adelante!

    Reply
    • Cristóbal

      ¡Gracias! Lo había pensado pero hasta ahora no me había sentido suficientemente seguro para hacerlo. Seguiré tus sugerencias.

      Reply
  3. Brenda Liz

    Repasando no tengo un personaje en específico.. Pienso y puedo reafirmar que en mi nińez ese don Goyito fue mi familia y la comunidad en general..
    Vengo de familia humilde, y siempre vi que en donde hubiese un velorio, nacimiento entre otros se apoyaban cada uno como familia y comunidad (vecinos), cada persona presente brindaba su mensaje de aliento y esperanza de acuerdo a sus creencias religiosas, reinaba la empatía y el dar de lo que se tienia al necesitado.. Eso influyó en mi persona y mientras fui creciendo me interesaba en el bienestar de mis hermanos, compańeros de clase en fin hasta el día de hoy que llevo bien profundo ese Modelaje de empatía..

    Reply
  4. Carlos Ruiz

    Oye, Cristobal, la verdad que has hecho mi día con ese relato. Resulta que el hijo de don Goyito (como yo le decía), Rómulo, vivía al frente de mi casa. y Todo lo que has descrito de su padre es la pura verdad y puedo dar fe de eso. Es probable que nuestras vidas tengan un paralelo en vivencias y relatos. Me alegro y disfruto tus escritos. Un abrazo, Carlos René.

    Reply
    • Cristóbal

      Gracias por tus comentarios, Carlos René. Me interesa conseguir información de Don Goyito. Cuando niño, a las personas que le pregunté no conocían muchos detalles de él.

      Reply
  5. Carlos Ruiz

    Saludos Cristobal. De don Goyito solo te puedo decir que cuando niño nos inventamos una adivinanza que decía así, “Negro, negro como el caldero y en el cementerio despide el duelo”. Recuerdo a su esposa que parecía a doña Felisa Rincón. Es posible que si consigues a su hijo, Rómulo, puedas dar con más información. También si entrevistas a algunas de las personas mayores que quedan en El Cerro, puedes obtener información. Si es posible y me puedes llamar para compartir recuerdos e ideas, me puedes conseguir al (787)xxx-xxxx. (número telefónico borrado por Administrador para proteger privacidad)

    Saludos,

    Carlos René

    Reply
    • Cristóbal

      OK. Vamos a ver cuando podemos reunirnos. Tan cerca y nunca nos vemos. Así es la rutina que se apodera de nuestras vidas.

      Reply
  6. Jose feliciano seplveda

    Me encanto , recordar es vivir y esas imagenes tuyas de yabucoa son las que me hicieron a mi tambien. Aunque no sepas tu mama fue una inspiracion, ella respetaba mucho a mi madre y eso me sentia sentirme orgulloso. Gracias sigue escribiendo.

    Reply
    • Cristóbal

      Saludos…. Tu mamá fue una de las mejores maestras que tuve. Mis respetos y admiración para ella que aportó muchas cosas positivas a mi vida! Gracias por tus palabras!

      Reply
  7. Jannette Danzot

    Solo quiero dar las gracias por tan bellas palabras y recuerdos de mi abuelo el gran Don Goyito Danzot. Yo como usted tengo grandes recuerdos de mi abuelo. De sus suits blancos y su sombrero del mismo color. Un caballero como pocos. Estoy segura que mi Tio Romulo y mi padre Miguel Angel Danzot te agradecerian tus palabras y recuerdos tan especiales. Gracias!

    Reply
    • Cristóbal

      Gracias por tu mensaje! Me he cruzado con tanta gente que recuerda con mucho cariño a tu abuelo. Incluso, el día cuando publiqué el artículo, justo antes de darle al botón de publicar, comienzo a hablar con un señor. Era en un sitio público y cuando seguimos hablando me entero que era de Yabucoa. Cuando le conté que estaba a punto de publicar un artículo sobre Don Goyito, comenzó a hablarme de él y de tantas cosas de Yabucoa. Ha sido una gran experiencia escribir sobre tu abuelo!

      Reply
  8. Jannette Danzot

    le comente a mi padre de tu articulo sobre Abuelo Goyo como yo lo llamaba y me pidio que lo printiara y se lo mandara para el poder leerlo al igual que Tio Romulo. Acabo de mandarle el articulo. El se emociono muchisimo al saber que le habian escrito un articulo sobre su padre. Gracias una vez mas por tan bellas palabras.

    Reply
    • Cristóbal

      Gracias nuevamente…. No soy escritor, sólo me gusta aprender y compartir algunas cosas aprendidas. Lo más interesante ha sido la respuesta de tanta gente; no me lo hubiera imaginado. Como dice el artículo, esto surgió de un discurso que presenté ante un club para aprender a hablar en público (Toastmasters). A muchos de los presentes les conmovió la historia de tu abuelo porque aspiramos a eso, a expresarnos públicamente y a aportar a la vida de los demás, como lo hizo Don Goyito Danzot.

      Reply
  9. Juan dejesus

    Quisiera saber Don goyito tubo una hija

    Reply

¡Nos encanta leer tus comentarios y sugerencias!

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.

Pin It on Pinterest

Share This

¡Compártelo!

Agradecemos y apreciamos tu apoyo.